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Styx: Blades of Greed

Análisis: Styx: Blades of Greed - Una secuela muy divertida y que funciona genial, con algunos pequeños errores visuales

El regreso de Cyanide al duende favorito de los videojuegos demuestra que el género del sigilo puede prosperar si se mantiene firme.

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Entre los roguelites, los roguelikes, los soulslikes, los deck-builders, los friendsloppers y todos los demás géneros "nuevos" que abarrotan los escaparates de las tiendas de videojuegos estos días, da la sensación de que los juegos de sigilo han dado un paso atrás. Resulta irónico que el género que requiere que permanezcas en las sombras se haya visto envuelto por ellas. Thief, Dishonored, ambos han desaparecido de la corriente principal. Metal Gear Solid sigue existiendo, pero sólo está recibiendo algunos remakes aquí y allá. Assassin's Creed siempre ha sido más acción que sigilo, especialmente ahora con los elementos RPG. En realidad, sólo queda Hitman, que está sufriendo su propia Fortnitificación, ya que arrastra a famosos para que matemos con la esperanza de que no nos olvidemos del calvo con código de barras.

Puede que a la mayoría de los jugadores les frustre estar recargando partidas todo el tiempo y no tener la oportunidad de enfrentarse al enemigo cara a cara si son descubiertos, pero a mí siempre me ha gustado esa sensación única de un verdadero juego de sigilo. La idea de que no eres tan grande ni tan malo como cualquiera de los enemigos que tienes delante, pero que puedes derrotarlos a todos con rapidez mental y suficiente veneno para acabar con todos los elefantes de la Tierra. En una de las intros más largas que he hecho, es por lo que me gusta especialmente el regreso de nuestro amigo Styx.

Styx: Blades of GreedStyx: Blades of Greed

Styx: Blades of Greed tiene un montón de sigilo, así que no perderé más tiempo lamentando la pérdida del sigilo como género de juego dominante, ya que aquí lo tenemos de vuelta como Dios manda. Tras detener una montaña que ha cobrado vida, Styx prueba un poco de la magia conocida como Cuarzo, y decide que quiere más. Lo que está en juego aumenta más adelante, pero inmediatamente Styx: Blades of Greed se distingue de toda la fantasía a gran escala que vemos en los juegos de hoy en día. Styx no es un tipo que necesite salvar el mundo, ni siquiera a sus amigos. Los lleva al peligro en su mayor parte, para poder conseguir más Cuarzo y continuar sus pequeñas conversaciones con una enigmática entidad conocida como Flux.

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En general, la narrativa de Styx: Blades of Greed no te deja totalmente aturdido con giros y sorpresas impactantes, ni te atrapa tan profundamente que lo juegues todo en una noche. Es una excusa para viajar por el mundo y experimentar el gameplay, que es donde realmente brilla la tercera entrega de Styx de Cyanide. La sensación de verticalidad añadida en Styx: Blades of Greed se nota de inmediato. Subir por las paredes, encontrar presas y correr por los tejados que te alejan de las manadas de enemigos en el suelo no eliminan el aspecto táctico del sigilo, sino que aumentan el ritmo del gameplay, lo que favorece enormemente al juego. Los tres entornos y los mismos enemigos podrían haber resultado aburridos si hubieras estado todo el tiempo atrapado en el suelo o en edificios estrechos, pero con las opciones de desplazamiento adicionales que se ofrecen, puedes volar de un punto a otro, con niveles en miniatura integrados en los mapas abiertos más amplios para asegurarte de que sigues practicando el agachamiento.

Styx: Blades of GreedStyx: Blades of Greed

Si has jugado a Hitman, Dishonored, Metal Gear Solid u otro juego de Styx, ya sabes lo que te espera aquí. Rodar de cobertura en cobertura, apagar antorchas y apuñalar enemigos en silencio para no acabar rodeado de enemigos acorazados que pueden y acabarán contigo en un par de golpes. El diseño de los niveles deja claro qué rutas puedes tomar para arrasar una habitación o una zona, y aunque no es tan potente como los mejores trabajos de Arkane, siempre es satisfactorio cuando ves caer a un gran enemigo envenenado cuando estás a punto de empujar a su colega favorito por el borde del tejado en el que estaba. Las opciones de matar, las estrategias que puedes hacer y las herramientas a tu disposición sólo se amplían con el uso de las habilidades de Styx, las runas, los objetos, los poderes de Cuarzo y mucho más. Puedes clonarte a ti mismo como distracción, controlar mentalmente a los enemigos para hacerles saltar de una cornisa, ir a lo anime ralentizando el tiempo y esquivando todos los ataques que se te acerquen. Como suelo hacer en la mayoría de los juegos de sigilo, me limité a utilizar mi daga, las botellas y la invisibilidad para superar la mayoría de los escenarios, pero hay una gran cantidad de opciones disponibles.

Si hay una queja importante sobre el gameplay de Styx: Blades of Greed -que, por otra parte, es la parte más destacada del juego- es la IA enemiga. En realidad, es desigual, y cuando funciona puede parecer un poco anticuada. En ocasiones, los enemigos no son capaces de detectarte desde la cobertura, y otras veces te localizan por el más mínimo hueco en una pared. Mientras investigan un cadáver, si pasan a tu lado, te atacan inmediatamente, a pesar de que no tiene sentido que se fijen en ti tan rápidamente. No era algo que ocurriera constantemente, pero cuando lo hacía, siempre resultaba en tener que volver a cagar la partida.

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Styx: Blades of Greed

Los problemas de Styx: Blades of Greed existen en gran medida fuera del circuito principal del gameplay. El juego sigue sufriendo fallos visuales, y también hay que mencionar que el rendimiento en PC es a veces un poco entrecortado. Al menos, es el juego que más ha puesto a prueba mi nuevo ordenador, a pesar de no tener un aspecto especialmente impresionante. El aspecto visual de Styx: Blades of Greed está bien, hasta que deja de estarlo. A veces, los enemigos fallan, o ves que el contorno de un personaje permanece mucho tiempo después de que hayas dejado de verlos a través de las paredes, haciéndolos rojos. Las texturas aparecen y desaparecen a menudo, sobre todo en las escenas.

Las escenas son otra área en la que aparece un detalle desafortunado. Es difícil de explicar sin oírlo, y no es directamente una crítica a la actuación de voz, pero hay una pausa, un segundo entre cada línea, que hace que el diálogo de las escenas sea tan poco natural que es difícil de ignorar. Como dije al principio, la historia de Styx no va a pasar a la historia como una de las mejores narrativas de los videojuegos para mucha gente, pero podría haber resultado más impactante, más envolvente sin estas pausas, como si todos los personajes tuvieran miedo de hablar por encima de los demás y quisieran esperar hasta que su compañero de escena hubiera terminado.

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Lo que Styx: Blades of Greed hace bien, lo hace realmente bien. Las mecánicas de sigilo y movimiento resultan ajustadas y divertidas de jugar. El sistema de progresión de estilo metroidvania funciona realmente bien, y hace que cada vez que vuelvas a un viejo lugar te sientas como si estuvieras explorando un lugar completamente nuevo. Tu caja de herramientas es mejor que nunca, tu desplazamiento es más rápido que nunca y tu duende favorito es más codicioso que nunca. Hay elementos de Styx: Blades of Greed que impiden que sea increíble, pero es un juego muy, muy divertido y, como el propio Styx, estoy dispuesto a alabar este título de sigilo de la vieja escuela, con todas sus imperfecciones.

07 Gamereactor España
7 / 10
+
Recorrido maravillosamente divertido, historia decente, los nuevos poderes y la verticalidad funcionan de maravilla, sólidos elementos de metroidvania en el mundo
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Errores visuales, IA desigual, problemas de voz en las escenas.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países

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