Primeras impresiones con Denshattack!: Un arcade loquísimo y exigente que refresca el género
"No sabía que una locomotora podía hacer eso..."
Hay pocos espacios en la primera línea de los videojuegos para las experiencias para un solo jugador. En una actualidad donde todas las miradas (y presupuestos) de las grandes compañías se invierten en propuestas cada vez más genéricas e impersonales de juegos como servicio, la única forma de que los jugadores encuentren algo más "clásico" es buscar entre los desarrollos independientes. Por suerte, ahora tenemos más pequeños equipos creativos en marcha que nunca. Y de ahí, claro, salen cosas tan inverosímiles y maravillosas como Denshattck!.
Undercoders es un estudio español pequeño, pero de una larga trayectoria. Entre sus trabajos más recientes y conocidos se encuentran Treasures of the Aegean y Koa and the Five Pirates of Mara. Precisamente en este último ya se adivinaba cierta tendencia a las plataformas rápidas y a un control de personaje certero, que de alguna forma ha evolucionado, tomado velocidad y, finalmente, se ha convertido en un extraño arcade de trenes con mucho aire a los juegos de Tony Hawk y al legado de la serie Olli Olli, de los desaparecidos Roll7.
En un futuro distópico pero cercano, Japón se encontrará asolado por una catástrofe que ha obligado a la población superviviente a refugiarse en ciudades esfera aisladas por todo el país. La única forma de comunicarse unas con otras es a través del sistema ferroviario del tren bala o shinkansen, y aun así no es una travesía fácil: Vías cortadas, destruidas o simplemente impracticables hacen que el mundo ponga sus esperanzas en los mejores conductores de trenes, los Denshattakers. Y ahí entramos nosotros, como una jovencita repartidora que de pronto se ve empujada a competir por convertirse en la mejor piloto de trenes del país.
Con esta premisa digna de una serie de anime, cogemos el mando y nos ponemos sobre las vías, y lo que enseguida se puede percibir, además de que Denshattack! es muy rápido, es que es muy preciso. Los controles son finísimos y responden con precisión milimétrica, que es la primera barrera que hay que salvar. Además de aprender a tomar las curvas (con un drift parecido al de Mario Kart), también tendrás que hacer saltos en las vías y acrobacias dignas de un patinador profesional, mientras cambias de superficies, vuelas sobre bosques y edificios y rezas para no estamparte a 500 km/h contra nada. Pero lo vas a hacer un montón. Puede parecer confuso en un principio, pero incluyo un servidor que escribe, que tiene muy poca experiencia en este tipo de juegos; he podido hacerme con él y llegar a meta, aunque lo de hacer contrarreloj lo dejaré para cuando salga la versión final el 17 de junio.
Porque para entonces, tendré que haber dominado cómo hacer ollies, kickflips y giros de 720º con un tren de 50 toneladas en el aire mientras cruzo una catarata que discurre entre las ruinas de dos rascacielos. Además de las evidentes habilidades de manejo que requiere Denshattack, el otro punto principal sobre el que discurren las vías de este espectacular juego (eso sí que ya puedo adelantarlo) es su maravilloso apartado artístico. Además de un mimo por el propio tren personalizable, y por los fondos y escenarios del Japón actual, llenos de anuncios, neones y carteles coloridos, la estética de Denshattack es la de una serie de anime; como tal, verás palabras u onomatopeyas de sonidos con caracteres en kanji poniendo cuando frenes, derrapes o tomes velocidad al pasar por los potenciadores, tan coloridos como el fondo. Y aunque todo quede en una fracción de segundo, tanto la música como los colores, como la velocidad y las chispas de los raíles, encajan para crear algo realmente especial.
Como decía al principio, no es fácil abrirse paso en las experiencias para un jugador, y los títulos arcade no están tan de actualidad como antaño, pero espero y confío en que todos, incluso los que nunca se subieron a una tabla con Tony Hawk Pro Skater u Olli Olli World, le den una oportunidad aquí a Denshattack!, en lo que puede ser una de las experiencias más frescas y atrayentes que nos depare este verano.















