Análisis de los altavoces Pioneer DJ DM-40D-BT-W
Con el boom del streaming se han estirado las gamas de sonido por arriba y por abajo, pero no siempre para bien...
Un lustro después, todavía vivimos las consecuencias de la pandemia mundial del COVID-19 que arrancó en 2020. Están por supuesto las más importantes, las que tienen que ver con las pérdidas y las secuelas personales, pero el confinamiento también significó una gran transformación de la sociedad y de los hábitos de consumo, cambiando para siempre diversos mercados. Los videojuegos vivieron un pico histórico y aún intentan recuperarse de la caída y la posterior crisis con la vuelta a la normalidad, pero parece que la electrónica de consumo ha encontrado un punto dulce mantenido, pese a la sobresaturación de artículos en varios sectores.
El producto que nos ocupa hoy es la pareja de monitores de Pioneer DJ en su gama de entrada. "¿Y qué tienen que ver estos altavoces con todo el rollo de la pandemia?", os podríais estar preguntando. Muy sencillo; introducido originalmente en 2022, este producto de los ahora conocidos como AlphaTheta Corporation fue y es su respuesta, o más bien su "yo también me subo al carro", ante la demanda de una nueva generación de DJ, productores o simplemente streamers relacionados con el mundo musical que necesitaban unas cajitas para completar su pequeño estudio doméstico y que quedara muy molón. Lo de cumplir su función, ya tal.
Ahora puedo ir al grano: a unos monitores con un precio por debajo de los 200 euros, y en este caso y en estas fechas más cerca de los 150 euros, no se les suele poder pedir que cumplan la misión para la que supuestamente fueron concebidos. A las claras, no sirven como monitores para mezclar, ni mucho menos como monitores de estudio. Eso sí, quedan muy monos en tu setup.
Vaya por delante que entiendo que estamos hablando de lo que se denomina como "home DJ" o "bedroom DJ", término acuñado por el gran surgimiento de, precisamente, deejays y aficionados que se montaban su tinglado en casa para disfrutar de su pasión musical, retransmitiendo por streaming o no. Y esto es algo maravilloso, ojo, que ha dado lugar a que muchísimos más talentos puedan compartir lo que hacen con el mundo, y a su vez a que muchos otros se animen a aprender y expresarse. Pero hay que advertir a los que empiezan que, si bien los DM-40D pueden aparentar a nivel visual como una alternativa 'cool' a los omnipresentes KRK de membrana amarilla (de los que también tendríamos que hablar más pronto que tarde), no dan la talla para trabajar en condiciones.
Literalmente, porque su altavoz de graves-medios es de solo 4 pulgadas (102 mm) como indica el nombre del modelo. Porque, aunque no pretendas que te retumbe el pecho, sus 25 Watios sufren en cuanto subes un poquito el volumen y porque, sobre todo, carecen de un mínimo de rango dinámico. Porque, sí, antes de que lo digas, hay monitores de estudio de 4" para uso profesional que ofrecen una gran calidad, pero normalmente cuestan el triple o más, como los brillantes Aiaiai Unit-4 Wireless.
La primera impresión es engañosa, cuando llegas con las orejas frías y pones un primer tema para probar. Vas subiendo el volumen y ves que responden... Además, puedes instalarlos bastante cerca de la pared por su diseño de bass reflex frontal, pero pronto esa ilusión se rompe y los percibes más como unos altavoces de PC hormonados que como una solución "optimizada para DJing y producción musical (...) ya que los altavoces de la serie DM son perfectos para ambos", como publicita Pioneer DJ.
Basta con ponerse manos a la obra: los Pioneer DJ DM-40D no pueden con dos temas a la vez a un volumen medio. El conjunto se ve tan apurado que se convierte en un batiburrillo con poca o nula separación, con los matices perdidos por el camino y una especie de "blurry wobble" como te atrevas a subir el Master. Así tienes poca precisión para afinar y hacer las cosas bien, y si te pones menos exquisito y más desenfadado te lo diré de otra manera: la verdad es que no te diviertes demasiado.
Lo que sí hay que apreciar de ese diseño tan bonito y con personalidad es que hayan incorporado facilidades de uso modernas, como son la rueda de volumen, la conexión Bluetooth o el mini jack para auriculares, todo en el frontal de la unidad principal. Por detrás, eso sí, echarás en falta la conexión TRS balanceado (solo verás RCA y otro minijack de entrada) o el interruptor de cambio de modo de DSP entre DJ y estudio, ambos reservados para el modelo de 5".
De hecho, me quedo con ganas de comparar ese hermano mayor más serio con los mencionados KRK de 5" y 6" o con las alternativas tan populares como clásicas de fabricantes como Yamaha o Behringer. Ya solo por cuestión de física y espacio, y aunque hay una amplia gama de precios y prestaciones, son tamaños desde los que podemos empezar a hablar de una respuesta decente.
En conclusión, a no ser que los quieras para escuchar música sin demasiados alardes o para tareas sencillas (por ejemplo rutinas para aprender a scratchear con el genial plato de entrada Pioneer DJ PLX-500), no te recomiendo los monitores más baratos de Pioneer DJ para mezclar. Entiendo que pueden llamar mucho la atención para acompañar a controladoras de entrada que están funcionando genial, como la referente DDJ-FLX4 o la aún más sencilla y recién renovada DDJ-FLX2, pero como quieras pinchar con algo de calidad, pondrás estas cajitas tan monas solo de fondo decorativo y dependerás exclusivamente de monitorear con tus cascos.






