Impresiones hands-off: Outbound se va construyendo para ser el próximo cozy sim de éxito
Square Glade Games está llevando la construcción a un nivel cómicamente exhaustivo, mientras que la personalización y la naturaleza salvaje calmarán tus ambiciones.
Hoy en día, todos los showcases de los desarrolladores -independientemente del anfitrión- están repletos de nuevos juegos acogedores y encantadores o cozy, viendo lo populares que se hicieron durante la pandemia para el escapismo, y es genial ver cómo algunos títulos trascienden la premisa más relajada para, alternativamente, ofrecer algo más de chicha a quienes buscan una experiencia de juego más profunda o prolongada.
Outbound es uno de esos juegos. Desde fuera parece otro acogedor juego de acampada, pero durante la Xbox Developer Session EMEA pude comprobar que es mucho más de lo que se ve a simple vista.
Porque sí, puedes seleccionar tu vehículo entre al menos tres furgonetas disponibles al principio y luego darle un color y una matrícula, puedes conducir por entornos naturales tan vibrantes que estimulan tu alergia primaveral, y puedes personalizar tus interiores para obtener los resultados más de moda y compartibles en redes sociales. Hemos visto conceptos similares que pueden llegar a tener un gran éxito, como el también próximo y centrado en la narrativa Camper Van: Make it Home, como una de las comparaciones inevitables que me vinieron a la cabeza. Pero, ¿y si te dijera que en realidad hay elementos mucho más completos de construcción, gestión de recursos e incluso supervivencia?
"Conduje hasta que el gris de la ciudad se desvaneció en los espejos retrovisores"
Lo mismo que con Moonlighter 2: The Endless Vault, y lamentablemente también, éstas son impresiones sin ponernos a los mandos, lo que significa que no llegué a jugar yo mismo, sino que vi a los cofundadores Marc Volger y Tobias Schnackenberg de Square Glade Games jugar a la demo y contar más detalles. Sinceramente, me gustaría ver cómo se percibe el movimiento de tipo FPS, que parece relativamente rígido, tanto con el ratón y teclado, pero sobre todo con un mando, ya que a veces la forma de apuntar y hacer clic parecía demasiado diseñada para PC/Xbox y ratón (o quizá para el Modo Ratón de Switch 2, quién sabe).
¿Complejidad y precisión en un juego cozy? A eso me refería. Outbound presenta a los jugadores herramientas de construcción en toda regla. Diría que la interfaz del sistema se parece a Fortnite sin el ritmo frenético, o incluso a The Legend of Zelda: Tears of the Kingdom, ya que colocas diferentes objetos 3D basándote en una vista previa semitransparente. Parece satisfactorio de usar, y el toque surrealista más genial, en mi opinión, es que puedes construir varios pisos encima de tu caravana, con un práctico comando Set/Unset Camp listo siempre que quieras plegar o desplegar todo el exagerado conjunto con un efecto sinceramente brillante.
Pero para construir, necesitas tanto herramientas como recursos, y aquí es donde entra en juego la parte de gestión del juego en cuanto hayas aparcado tu furgoneta en el campamento y abierto su puerta lateral. Por ejemplo, recoges madera para hacer hogueras, o añades cosas a tu lista de tareas, como una llave inglesa para desmontar una barrera, o un martillo de construcción. A partir de ahí, tienes que recoger planos (blueprints) que puedes descargar de los terminales repartidos por el parque hasta tu propio banco de trabajo, donde fabricarás más objetos.
Más adelante utilizarás una máquina de reciclaje para producir aún más material a partir de tus deshechos, y una vez que hayas construido una base sólida sobre tu furgoneta, puedes volverte loco añadiéndole más pisos de madera.
El juego no parece muy centrado en la supervivencia, con un montón de guías manuales y puntos de interés que te van ayudando, pero eso no significa que no tengas que estar atento a los diferentes recursos menguantes y a las condiciones meteorológicas cambiantes. Por ejemplo, los generadores eólicos no funcionarán todos los días, al igual que los paneles solares, que se apagarán por la noche o si está nublado.
Outbound quiere "hacer que cada día sea único y desafiante para los jugadores", según los desarrolladores, gracias a los diferentes sistemas interconectados, de nuevo, a pesar de la premisa acogedora. También parece transmitir un mensaje de respeto y cuidado del medio ambiente, a juzgar por el contexto mostrado hasta ahora y las energías sostenibles de las que puedes hacer uso.
Una vez que hayas terminado por hoy, puedes irte a dormir, pero si ya te has cansado del lugar, desinstalas tu campamento con un gesto y te vas conduciendo a otro lugar, lo que subraya la naturaleza nómada del juego.
Aunque no estoy muy puesto en juegos cozy ni en simuladores, Outbound me llamó la atención durante la Xbox Developer Session EMEA. Parecía relajante pero desafiante, con ese tono de Firewatch y todo el bucle de recursos. Cuando salga a la venta el año que viene, podrás compartir tu experiencia con tres amigos, pero todos en la misma caravana para mantener vivo el espíritu de acampada.




















