Gamereactor



  •   Español

Iniciar sesión
Gamereactor
avances
Flask

Impresiones a los mandos con Flask: un excéntrico 'autobattler' con una personalidad maravillosamente única y encantadora

El roguelike de combate automático de Chop Chop Games tiene un montón de elementos que ya hemos visto antes, pero lo presenta todo con un estilo tan diferente que parece nuevo otra vez.

Suscríbete a nuestra newsletter

* Campo obligatorio
HQ

Los roguelikes y los juegos de combate automático. Hoy en día llenan la bandeja de entrada de los periodistas de videojuegos casi tanto como los de construcción de mazos, y aunque siempre hay juegos y desarrolladores que le dan un enfoque diferente a estos géneros, a veces cuesta entusiasmarse con ellos. Flask era diferente, eso lo vi nada más echar un vistazo al estilo artístico, fruto de la imaginación de John Kenn Mortensen, que mezcla todo tipo de influencias fantásticas, extrañas y maravillosas, para crear algo que parece una brillante combinación de Bakshi, Pratchett, Edward Gorey y Jim Henson.

Pero, hasta que jugué a Flask, no estaba seguro de si solo sería una bonita capa de pintura sobre algo con lo que ya estamos demasiado familiarizados hoy en día. Entonces, cuando probé el juego, vi que tenía una chispa brillante de personalidad que iba más allá de su aspecto. Flask es un juego de fantasía tipo roguelike con combates automáticos, ambientado en un mundo en el que se ha abierto un portal hacia un reino de goblins, dejando que todo tipo de males se cuelen a través de él. Como uno de los muchos alquimistas que se lanzan a derrotar la amenaza de los goblins y conseguir un montón de botín, los jugadores asumen el papel de una torre móvil que recorre el mapa, con un pequeño equipo de homúnculos creados para explorar los páramos tóxicos de los goblins y luchar contra los monstruos que hay en ellos. En lugar de cartas, tienes frascos, además de aperitivos y objetos para potenciar a tus homúnculos mientras te aventuras por una docena de entornos diferentes, enfrentándote tanto a monstruos como a otros jugadores.

Flask

Al igual que "The Bazaar" y otros juegos de combate automático que incluyen una función jugador contra jugador, en Flask no luchas contra nadie más en tiempo real, sino que te enfrentas al "fantasma" de la configuración de otro jugador que llegó hasta ese punto. Pueden ser bastante fuertes independientemente de la fase de la partida en la que te encuentres, pero, por suerte, una derrota no significa el fin de tu aventura. De hecho, puedes perder dos veces contra los otros seis alquimistas a los que te enfrentarás y aun así acabar ganando, algo que puedes comprobar en la demo recién lanzada, que te permite jugar de principio a fin.

Publicidad:

Algo que resulta gratificante al instante en Flask es cómo te permite y te anima a ser flexible. Los frascos, los objetos y los tentempiés ganan potencia a lo largo de la partida, así que, aunque creas que ahora mismo tienes la configuración perfecta, cuando se abra la tienda quizá decidas deshacerte de todo y cambiar por completo tu forma de jugar. En Flask, puedes optar por una configuración más sencilla basada en mejoras, en la que simplemente cambias los frascos viejos por otros nuevos con colores llamativos, pero también puedes modificar el estilo de gameplay que elijas. Yo pasé de tener un montón de trampas con mi pícaro a usar muchas cartas de cadena, que se complementaban entre sí para infligir un daño devastador más adelante.

Flask

Es muy fácil pasártelo bien con este juego. Como alguien que ha visto muchos 'autobattlers' pero nunca se había molestado mucho con el género, siento que esta es la experiencia que me estaba perdiendo. Quizá solo esté eufórico por el subidón de ego que me ha dado ganar mi primera partida con el equipo de Chop Chop mirándome, pero también me ha parecido el gameplay tan adictivo que retuve a los desarrolladores como rehenes durante 30 minutos más para poder terminar dicha partida. Flask es uno de esos juegos en los que te dices a ti mismo que solo vas a jugar una o dos partidas, y acabas jugando hasta que el sol se cuela por las cortinas cerradas. Su mundo es extraño y un poco asqueroso a veces, pero está tan lleno de ese toque fantástico de décadas pasadas que es imposible no enamorarte de él si eres fan de cualquiera de los artistas que mencioné al principio del avance.

Si tuviera que destacar una cosa que me ha llamado la atención en esta primera prueba de juego de Flask, es que la interfaz de usuario puede resultar bastante difícil de entender a veces. El mapa y las fichas de juego están maravillosamente diseñados, pero cuando entras en ciertos eventos no queda claro de inmediato qué hay que hacer o cómo salir de ellos. En el evento del reciclador, por ejemplo, tienes que meter tus frascos y objetos en su boca, algo que no queda claro y que quizá mejoraría con una flecha pequeña. Simplemente evita que haya un momento en el que te saquen del ritmo del juego y, por supuesto, esto solo es algo que ayudará a los jugadores novatos. Es una minucia, sin duda, pero una interfaz de usuario más clara te permitiría fijarte de verdad en esos elementos artísticos llamativos cuando aparecen por el mapa o en la pantalla. Sin embargo, si esto perjudica el aspecto general del juego, yo diría que mejor descartes la idea de una interfaz más clara, ya que el estilo artístico de Flask es tan impresionante y envolvente que merece la pena estar un poco perdido en algunos momentos.

Publicidad:
Flask

Flask ya tiene un montón de contenido, y parece que los sistemas están lo suficientemente pulidos como para que Chop Chop Games pueda centrarse simplemente en ir añadiendo más y más con el paso del tiempo. Ahora que por fin me he cansado de jugar una y otra vez a Slay the Spire*, siento que Flask puede llenar al instante ese vacío de tiempo libre tanto para mí como para cualquiera que quiera perderse en un reino de fantasía que parece evocar las primeras películas y series de fantasía que vi y los libros que leí. Su arte es tan vívido como adictiva es su gameplay, y aunque conozcas bien los géneros en los que se inspira Flask, siempre hay algo nuevo que descubrir.

Contenido relacionado



Cargando más contenido