Análisis de Esoteric Ebb, un rocambolesco giro a D&D
Baratijas, trolls y la explosión de una tetería. Todo eso y mucho más te espera en este CRPG inspirado en D&D.
D&D (Dragones y Mazmorras o Dungeons & Dragons en su título original) es un clásico que nunca falla, pero para jugarlo en la vida real necesitarás amigos con los que formar un grupo, un máster que te acompañe en todas tus locuras y una capacidad casi sobrehumana para cuadrar horas de partida entre agendas imposibles. Eso puede ser muy complicado, y es por eso que los videojuegos que permiten vivir la experiencia de D&D se han vuelto más populares en los últimos años. Baldur's Gate III nos ofrece una larga campaña, mientras que Esoteric Ebb, del desarrollador único Christoffer Bodegård, opta por un one-shot (una partida corta que se juega y termina en una sola sesión) lleno de roleplay y muy atractivo.
Tras ser arrojados sin contemplaciones al río de Tolstad la noche de nuestra llegada, nosotros (en el papel de Ragn, el Clérigo), despertamos en una misteriosa guarida del lich, donde nos encontramos habiendo olvidado la mayoría de nuestros hechizos, parte de nuestro pasado, y ahora cargados con la misión, en teoría sencilla, de investigar una tetería que ha volado por los aires. Como cabría esperar de cualquier one-shot de D&D, la historia evoluciona rápidamente hasta desembocar en una conspiración que abarca a toda la ciudad.
Esoteric Ebb utiliza las bases de D&D para gran parte de su mecánica y de su gameplay. Tirarás un D20 para la mayoría de tus acciones en el juego, casi todos los hechizos que aprendes son los mismos que en el mítico TTRPG, y tirarás iniciativa siempre que entres en combate. Sin embargo, para permitir que el sistema de Esoteric Ebb fluya de la forma que Bodegård quiere (y posiblemente para esquivar cualquier martillazo legal que Hasbro quiera lanzarle), también se toma muchas libertades. Puede que lo hayas visto descrito como una mezcla de D&D y Disco Elysium, y aunque hay otros títulos que me han venido a la mente al probar Esoteric Ebb, la etiqueta de D&Disco Elysium le pega bastante.
Como cabría esperar en cualquier mundo de fantasía propio del rol de mesa, los alrededores de Esoteric Ebb están plagados de enanos, humanos, goblins, halflings y algún que otro orco, además de otras criaturas fantásticas con las que te cruzarás en tu búsqueda para encontrar al culpable de la explosión de la tetería. Lo que es realmente impresionante es el nivel de detalle puesto en hacer de este encantador mundo su propia tierra de fantasía. Debió de existir la tentación de crear un mundo de fantasía genérico y nada más; un telón de fondo que quedará sin explorar, ya que sólo podremos aventurarnos por la pequeña pero detallada ciudad de Tolstad y las peligrosas profundidades de la Ciudad de Abajo. Pero está claro que no se dejaron llevar por esa tentación, porque acabarás pasando horas y horas leyendo los diálogos que explican el mundo de Bodegård. Todo se plantea con bastante naturalidad, sin agobiarte con demasiada información, sino más bien invitándote a escarbar en los siglos de historia que hacen que el mundo parezca rezume vida, y que muestran el contexto más amplio que hay detrás de los temas políticos y las ideas que plantea la historia.
La esencia de Esoteric Ebb es el equilibrio. Como cualquier partida de D&D, puede ser una fantasía total llena de caos y diversión. También puede ser profundo, interesante y oscuro. A medida que vamos descubriendo lo que hay tras la explosión de la tetería y nos damos cuenta de que la historia no es tan disparatada como parece al principio, la narración hace un trabajo brillante para asegurarse de que los cambios continuos de tono no te resulten demasiado bruscos. Algunos de los primeros diálogos caen un poco demasiado en lo ridículo, al menos para mi gusto. En esos primeros momentos, se tira demasiado de la premisa caos = diversión, pero, teniendo en cuenta la cantidad de diálogo y texto que contiene este extenso RPG, no supone más que un pequeño detalle.
Esoteric Ebb es una obra engañosamente extensa. Puedes recorrer todo el mapa en unos minutos, pero a medida que van pasando los días en el juego, se te revelan más secretos, personajes y misiones. Sientes cierta presión de tiempo, ya que sólo tienes unos días para resolver el misterio de la tetería antes de que llegue el día de las elecciones. El tiempo avanza únicamente a través del diálogo, lo que significa que puedes explorar todo lo que quieras, pero es poco probable que consigas hablar con todo el mundo y saberlo todo, especialmente en tu primera partida. Sin embargo, eso es lo que hace que Esoteric Ebb sea tan atractivo. Sabes que no puedes hacerlo todo, así que te toca elegir lo que vas a hacer esta vez y lo que vas a dejar para otra partida.
Bodegård calcula que se tardan unas 25 horas en completar el juego en circunstancias normales, pero admite que puedes tardar una hora si sabes lo que haces. Nuestro recorrido duró unas 12 horas, y no sabemos muy bien dónde podríamos haber invertido esas horas extra, teniendo en cuenta el límite de tiempo que he mencionado antes. Puede que la historia principal de Esoteric Ebb no te lleve más de unas cuantas tardes, pero la clave para que vuelvas y te pases horas y horas con él es su rejugabilidad. El libre albedrío que se ofrece al jugador con la creación de personajes, las inclinaciones políticas y las soluciones de las misiones hace que siempre estés pensando en otros caminos que puedes tomar. Yo opté por un carismático e inteligente Clérigo en mi primera partida, pero ya estaba pensando en cómo podría crear un personaje fuerte y más sabio para la siguiente. Este título encierra a la perfección ese adictivo gusanillo de D&D que te hace planear tu próxima campaña mientras estás jugando la actual.
Esoteric Ebb tiene algunas pegas, aunque diría que ninguna es realmente grave. El mundo es precioso, con un estilo artístico y una firmeza que rezuman una atmósfera acogedora y atractiva. Sin embargo, algunos de sus caminos no son muy buenos, y a veces me he quedado atrapado en trozos extraños de lo que parecía una carretera abierta o un sendero. También hay algunos bugs menores pero persistentes que a veces me obligaban a reiniciar el juego, como cuando conseguí persuadir a un grifón para que se apartara de mi camino, pero volvió a sentarse en cuanto salí del diálogo. Parece que algunos de ellos también me han impedido conseguir logros en Steam, así que si eres coleccionista de medallas de oro, quizá quieras estar atento a eso. Lo que más pensé mientras jugaba a este maravilloso, ajustado y profundo RPG, fue que el Clérigo, nuestro protagonista, parecía un poco desequilibrado a veces.
Como ya he dicho, Esoteric Ebb destaca por su equilibrio, pero quizá donde más se tambalea sea con El Clérigo, Ragn. A veces es una hoja en blanco, un personaje en el que podemos meternos y con el que podemos jugar. Luego, más adelante, nos dan más detalles sobre él, su familia y su historia, y parece que Esoteric Ebb quiere ser demasiado ambicioso. Hay una visión clara de quién es este Ragn, y sin embargo, a diferencia de otros protagonistas de RPG con caracteres definidos como el Comandante Shepard o Andreas Mahler, el anonimato de Ragn, siempre oculto tras su casco, hace que sea poco memorable. Es como si estuviera concebido para ser como Tav o Durge, pero no llega a serlo.
Aun así, me encantó jugar en la piel del Clérigo y recorrer Tolstad con mi querido duende con gran sentido de la moda a mi lado. Esoteric Ebb es un título de rol encantador que pone la autonomía del jugador en primer plano. Su mundo es fantástico, envolvente y profundo, y te invita a quedarte un rato a disfrutar de sus encantadores efectos visuales y sus personajes y argumento tan detallados. Personalmente, jugaría con mucho gusto a uno o dos juegos más ambientados en este mundo. Si te apetece tirar unos dados, luchar contra unos cuantos esqueletos e intentar ligar con todas las criaturas que respiren, te lo pasarás en grande con Esoteric Ebb. Una delicia de videojuego para jugadores de rol de mesa.







