Español
Gamereactor
críticas de cine
El chico y la garza

El chico y la garza

El maestro Hayao Miyazaki vuelve por fin de su retiro con su película más críptica hasta la fecha.

Suscríbete a nuestra newsletter

* Campo obligatorio
HQ
HQ

¿Cómo vives?

Este es el título de un libro que el protagonista Mahito encuentra en su nuevo dormitorio, que le ha sido dedicado por su madre, fallecida en un terrible accidente. Este era también el título provisional de la recién estrenada El niño y la garza, que bien podría ser la última película del maestro Hayao Miyazaki. Es una pregunta muy directa la que se plantea, sin respuestas fáciles. 'El chico y la garza' es la respuesta de Miyazaki a esa pregunta y tampoco tiene respuestas fáciles para sus fans.

Quienes esperen una nueva aventura al estilo El viaje de Chihiro pueden esperar más bien una especie de inmersión terapéutica en el mundo más íntimo de Miyazaki, un mundo onírico subconsciente plagado de personajes de cuento de hadas y reflexiones sobre la muerte. ¿Qué deja atrás Miyazaki cuando, Dios no lo quiera, abandona esta vida terrenal? ¿Tienen ya sentido las películas de hoy en día? ¿Ha vivido su vida al máximo? El chico y la garza es un desglose febril y ensoñador de su vida, su carrera y su mundo mágico que ha conmovido a millones de personas hasta el día de hoy. En muchos sentidos, esta es su película más personal, pero también la más frustrante.

Publicidad:

Es un viaje críptico que comienza muy lentamente. El primer acto se siente adormecido por la emoción, probablemente porque así es como te sientes cuando alguien cercano a ti muere de repente. Te conviertes en una cáscara vacía, te precipitas y no vives realmente. Todo empieza muy tranquilo, con el protagonista Mahito comportándose formalmente y volviendo a un ritmo antiguo, sin seguir la nueva melodía de la vida. ¿Cómo se vive realmente cuando ya nada parece tener sentido en este extraño mundo?

El chico y la garza

Miyazaki establece un límite a la primera media hora de la película, en la que los personajes sobreviven en lugar de vivir. Mahito se convierte en el avatar de Miyazaki, ya que el niño es guiado por una garza muy antipática hacia una especie de limbo donde la vida y la muerte no siguen necesariamente las reglas de nuestra realidad. Una vez que comienza el segundo acto, el espectador puede por fin tomarse un respiro y dejar que las vistas gibelinas y los entornos de ensueño le refresquen. La vida vuelve en compañía de los muertos. Las piezas del rompecabezas aún no encajan, pero uno se da cuenta de lo mucho que disfruta con este deambular febril. No siempre es comprensible, pero es hipnotizante. Encantador.

Y no se puede hablar de una película de Miyazaki sin mencionar la increíble animación. Te deja sin aliento, desde el primer hasta el último segundo. Técnicamente, El chico y la garza es la obra más impresionante del estudio, porque es francamente deslumbrante. Impresionante y bien pulida. Quizá sea lo más cerca que el espectador esté del mundo onírico de alguien: todo, desde los gestos hasta el aleteo de los pájaros, parece aún más real en forma animada.

Publicidad:

Como historia, El chico y la garza puede parecer inconexa. Constantemente se introducen nuevos personajes y conflictos, y el mundo paralelo sigue una especie de lógica onírica en la que casi siempre hay que encogerse de hombros y aceptar lo extraño que es todo. Pero así es como funciona la narrativa de Miyazaki y así ha sido durante la mayor parte de su carrera. No recurre a los trucos narrativos clásicos, sino que sueña las cosas al ritmo que quiere y le apetece. Envuelve sus reflexiones y filosofías en su particular mitología Miyazaki, en su animación detallista sin precedentes, para dominar ese lenguaje cinematográfico de ensueño que lleva tantos años perfeccionando. La historia de El chico y la garza se convierte, por tanto, más en una reflexión imaginativa sobre la propia existencia que en un cuento de hadas estructurado, y si eso le gusta más, la película le gustará.

El chico y la garza

Por otra parte, si no se es un gran aficionado al estilo narrativo único de Miyazaki, El chico y la garza puede resultar muy difícil de entender. Puedo entender a los críticos que piensan que la película termina de forma demasiado abrupta y que Mahito es demasiado pasivo para ser el personaje principal. Al mismo tiempo, El chico y la garza es más bien una experiencia meditativa que está pensada para quedarse mucho tiempo después de que hayan pasado los créditos. Es el tipo de película que te pilla desprevenido después de haberla digerido toda, dejarla macerar mientras duermes y un día pellizcarte un poco el corazón. El chico y la garza te golpea, al final, de una forma u otra.

¿Cómo vives? Sí, me refiero a ti. Como te habrás dado cuenta, El chico y la garza da para mucho debate y reflexión. Es un pequeño acertijo muy al estilo Ghibli, envuelto en el clásico aroma de Miyazaki, goteando misterio y repartiendo lecciones de vida. Un poco difícil de masticar a veces, pero deja también es buen gusto, imaginativo y 'miyazakiano', hasta el final.

HQ
08 Gamereactor España
8 / 10
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países

Contenido relacionado



Cargando más contenido