Análisis de los altavoces Teufel Ultima 25 Active: versatilidad estéreo en tiempos modernos
Una pareja de cajas de rango medio con muchas posibilidades de conexión. A lo mejor pensabas que no los necesitabas, pero...
En la última década hemos visto la invasión en los salones y en los hogares de dos productos de audio iterados hasta la saciedad: las barras de sonido y los altavoces bluetooth portátiles. Por descontado que cumplen su cometido más compacto en situaciones específicas, pero esto ha ido en detrimento de soluciones más tradicionales, y siempre mejores, en el caso de escucha de música, disfrute de videojuegos o visionado de cine, como son los conjuntos de altavoces en sistema surround... o algo tan esencial como las parejas de altavoces estéreo.
Ahora la germana Teufel se desmarca en el mercado con los Ultima 25 Active, una novedad que podría definir como híbrida. El veterano fabricante ha montado una pareja de altavoces activos (con amplificador incorporado) de aspecto y resultado de toda la vida, pero a la vez los ha dotado de múltiples opciones de conectividad para los tiempos que corren.
En salones reducidos puedes ubicarlos a ambos lados de tu TV para multiplicar por cien la calidad del sonido de juegos, pelis y series, y si tienes más espacio o te animas, puedes ampliar el conjunto con altavoces periféricos de efectos y subwoofer. También puedes usarlos para escuchar música con una potencia y calidad bastante decentes en el salón o en otras salas, pero que vaya por delante que no se trata de monitores de estudio.
Todo esto, y más, hemos hecho en Gamereactor en las últimas semanas para poner los Teufel Ultima 25 Active a prueba en distintos escenarios. El resultado es interesante cuando menos, porque si bien no serían la mejor solución para ninguna de esas situaciones, sí que rinden muy por encima de la media en uso mixto. Es decir, debéis tenerlos en cuenta si su gran versatilidad cubre varias de vuestras necesidades.
Pero antes de entrar en detalles hay algo más que advertir. Por muy versátiles que sean, no pienses en los Ultima 25 Active como si fueran unos altavoces bluetooth portátiles simplemente más grandes. Primero, porque pesan bastante dado su tamaño y el ampli incorporado. Segundo, porque su paisaje sonoro no está pensado para llenar una estancia en todas las direcciones, sino más bien para escuchas en ángulos estáticos. Es decir, desde el sofá, desde un escritorio, de pie montados en unos soportes... Si entras y sales de su campo dulce, notarás demasiada variación.
La potencia de la pareja de 100 W RMS es considerable para un salón sobre los 20 metros cuadrados o inferior. Leerás en algunas reseñas que les faltan graves, que debes acompañarlos de un subwoofer. Esto puede ser cierto hasta cierto punto para cine, pero el resultado del medio-grave de 165 mm (o 6,5 pulgadas) en estéreo es más que decente para el día a día (apoyado en un robusto tweeter de 25 mm), tanto para contenidos audiovisuales como para música.
A nivel de home cinema no pueden compararse lógicamente con un conjunto completo, aunque sí ampliarse, como apuntaba antes. Me choca, no obstante, que las opciones de ampliación incluyan altavoces de efectos alámbricos o inalámbricos y también subwoofer, pero no altavoz central, que siempre, siempre es el más necesario cuando empiezas a sumar unidades a tu sistema surround (y uno de los motivos por los que las barras triunfan). Los Teufel Ultima 25 Active suenan algo más fuertes y presentes en estéreo que mis Jamo S 803 pasivos conectados a un receptor Yamaha RX-V6A, que era la comparación más directa que podía hacer dada la similitud en tamaño que podéis ver en las fotos, pero lógicamente mi conjunto completo 5.1.2 envuelve mucho mejor a nivel de riqueza y espacio metiendo en la ecuación el sub, los satélites y los efectos del techo para Dolby Atmos (una certificación, al igual que DTS:X que no incluyen estos Teufel).
Un uso más curioso que le he dado a la pareja aprovechando la conexión bluetooth es, en lugar de depender de la pantalla principal del salón, usar un móvil o una tablet en una mesa aparte para que los altavoces, a la distancia y ángulo idóneos, me garanticen un estéreo cinematográfico muy bueno sin auriculares, como veis en las fotos de The Mandalorian. Es en estos usos creativos donde los Ultima 25 Active dan más opciones que sus rivales.
Para música he probado reproducción casual directa, monitoreo cercano y música de fondo. Como, repito, no son monitores de estudio, y por tanto no me esperaba la definición en todo el rango de frecuencias y la separación necesaria para producir y mezclar pistas, si bien el punch y la respuesta son más que suficientes para echar un rato divertido, por ejemplo pinchando unos temazos cual DJ en habitaciones de tamaño medio (sin lag al ir cableados). Dicho esto, cuida de no alcanzar la distorsión en volúmenes muy altos. En exteriores, sin embargo, se pierden bastante dado su propósito y direccionamiento original.
Son potencia y calidad medias, considerablemente buenas para el precio de la pareja autoamplificada (unos 500 euros) en multiuso. Pero ese multiuso merece que me detenga de nuevo. Primero, llevan una radio DAB+ y FM incorporada. Parece una tontería, pero este medio tiene más audiencia que nunca, es un gran compañero y se agradece una conexión directa. Segundo, el bluetooth con AAC funciona especialmente bien, a diferencia de otros altavoces inalámbricos. Tercero, no solo puedes enchufar dispositivos mediante HDMI ARC o USB-C: también equipa entrada RCA (por ejemplo para un plato o para esa mesa de mezclas) y, ojo, entrada óptica, tristemente llamada a desaparecer en muchos sistemas pero siempre bienvenida.
¿Te parece poco? Pues el altavoz izquierdo, que es el que hace de receptor por defecto (lo puedes cambiar a la derecha), también acoge una pantallita para todas las cuestiones básicas de receptor A/V y una tira táctil para controlar el volumen y la reproducción en la parte superior, si es que pasabas por ahí y no quieres usar el mando a distancia incluido... u otro mando de tu salón.
Además, aunque sea muy subjetivo, me parece que el diseño está fenomenal. Discretos pero no demasiado minimalistas, con ese regustillo retro y la personalidad que esperamos de Teufel, y con unas líneas que saben encajar en muchos entornos, porque si eres un moderno clínico puedes optar por el modelo en blanco y tapar las membranas con la rejilla.
Por lo tanto, con una excelente relación entre calidad-prestaciones y el precio, y con la única pega aparente de que el amplificador solo pueda, valga la redundancia, ampliarse hasta 4.1, la verdad es que los Teufel Ultima 25 Active me han sorprendido como una pareja estéreo de gama media realmente funcional. No sobresalen en usos muy concretos, pero funcionan de forma camaleónica en propósitos diversos. Una de las mejores opciones para "empezar con una pareja estéreo y luego ya veremos" en esos hogares que nunca pasaron del carente sonido de la tele, de la barra de gama baja, o de los altavoces inalámbricos pequeños.









