Análisis de JBL Charge 6
Si buscas un altavoz Bluetooth entre la gama cilíndrica Flip y los hermanos mayores Xtreme, llévate este como si fuera un bolsito.
En Gamereactor conocemos bien las distintas gamas de auriculares (para música o gaming) y de altavoces Bluetooth (de distintos tamaños) de JBL. En varias de ellas son líderes del mercado, por lo que la renovación anual o bianual de algunos modelos puede resultar un tanto insuficiente o redundante. Cuando me puse a probar el nuevo JBL Charge 6 me preguntaba si sufriría alguno de estos achaques, o dónde lo podía encajar realmente entre tantas alternativas, de la marca o de las rivales.
Tras un par de semanas de prueba, me quedó mucho más claro. JBL Charge 6 ofrece justo lo que promete, su tamaño y potencia tienen cabida en un espacio concreto y las novedades no justifican una actualización respecto al modelo anterior, pero sí la recomendación de su compra por encima de Charge 5 y otros modelos de la competencia.
Venía a estas pruebas tras firmar el análisis de JBL Flip 7, sin duda la gama más popular e imitada de la marca de Harman y el que se podría considerar el cilindro de entrada. Venía además muy contento, sobre todo con el resultado de emparejar dos Flip 7 en estéreo. Pero naturalmente la idea principal de estos altavoces es llevar uno solo contigo, y aunque a primera vista pudiera parecer que no "cabe" otro modelo entre los Flip y los Xtreme/Boombox, lo cierto es que esta talla intermedia ha demostrado su versatilidad y, de paso, personalidad propia.
Como es obvio, el JBL Charge 6 te va a llenar mucho más la habitación que un solo Flip 7. Si bien sigue emitiendo un sonido mono dada la separación que permite un formato tan compacto, su tamaño superior da cabida a woofers más generosos y su respuesta en frecuencia se permite bajar hasta los 56 Hz los graves. Respecto al Charge 5, aunque ha ganado un poco de peso (1,37 Kg frente a 0,96 Kg el modelo anterior), el Charge 6 moderniza cuestiones como la versión del Bluetooth (5.4 y por supuesto Auracast para conexión múltiple) o la velocidad de carga completa (hasta una hora menos, en solo 3 horas), todo esto aumentando la autonomía de 20 a 24 horas. Y aunque los añadidos de IA no suelen convencernos, en este caso la aplicación para mejorar claridad y ahorrar batería parece bastante efectiva.
Por si no lo sabíais, el nombre de Charge se lo debe a que, de nuevo, gracias al tamaño adicional, estos altavoces también pueden hacer las veces de power bank para cargar tu móvil u otros dispositivos mientras escuchas música, algo que no pueden hacer los hermanos pequeños, pero sí los mayores. Y como detalles más finos, nos ha encantado el nuevo sistema de botones y ojales para llevar la correa como un bolso, aportando un toque de estilazo sin perder la robustez y resistencia (ahora IP68) que se espera de estas unidades.
El salto de 18,3 a 22,9 cm del Flip 7 al Charge 6, junto con todo lo demás que venimos repasando, implica una subida de unos 50 euros, pero siempre manteniéndose ambos como representantes de la gama entre 100 y 200 euros. Esto nos lleva a nuestra conclusión: si buscas algo un poco más grande y potente en el formato cilindro mono, pero sin subirte a los "loros" de la marca, la verdad es que el JBL Charge 6 te da todo eso con más claridad y autonomía. Ahora bien, aunque te parezca algo rebuscado, piensa que si encuentras los Flip en oferta te puedes hacer con dos por más o menos el precio de un Charge, ganando una gran riqueza estéreo.
Seguro que con el uso que tengas en mente ya tendrás claro si prefieres un cilindro compacto, un lorito con asa como el JBL Charge 6 o ya las opciones más serias. Lo que nosotros hemos comprobado con estas pruebas, sobre todo en la terraza y en la piscina durante este verano, es que el Charge 6 tiene todo el sentido del mundo.










